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La Elysia chlorotica es un caracol marino que se alimenta de algas, pero a medida que descompone estas su metabolismo preserva las estructuras fotosintéticas, llamadas plástidos, para posteriormente trasladarlas hasta la superficie de su cuerpo, donde pueden proseguir realizando la fosíntesis.
Ello significa que el caracol puede realizar la fotosíntesis como las plantas, a pesar de ser un animal.
Los plástidos funcionaban en el caracol durante meses, después de haber sido extraídos de las algas. Pero los plástidos no funcionan normalmente por sus propios medios. Necesitan de la ayuda de unas proteínas que son codificados por los genes en el ADN de las algas. ¿Sería posible que el caracol produjese esas proteínas para los plástidos?
Investigando el caracol los científicos descubrieron en el mismo a un gen crucial en la fotosíntesis, llamado psbO, cuya secuencia era idéntica al de la especie de alga que le provee de sus plástidos.
Aquí está lo que hemos estado esperando: por primera vez, los astrónomos han tomado imágenes de un Sistema Solar multiplanetario, muy similar al nuestro, orbitando otra estrella. Esto coincide con el anuncio de la primera imagen en luz visible de un planeta extrasolar tomada por el Telescopio Espcial Hubble. Este nuevo sistema solar orbita una polvorienta estrella llamada HR8799, la cual está a 140 años luz de distancia y tiene aproximadamente 1,5 veces el tamaño del Sol. Tres planetas de aproximadamente 10, 10 y 7 veces la masa de Júpiter, orbitan dicha estrella. El tamaño de los planetas baja con la distancia a la estrella madre, de forma muy similar a como lo hacen los planetas gigantes en nuestro sistema. Y podría haber más planetas allí, pero los científicos dicen que simplemente aún no los han visto.
“Hemos estado intentando fotografiar planetas durante ocho años sin suerte y ahora tenemos imágenes de tres planetas a la vez”, dijo Bruce Macintosh, astrofísico del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore.
Usando observaciones de óptica adaptativa de infrarrojo cercano de alto contraste con los telescopios Keck y Géminis, el equipo de investigadores fue capaz de ver compañeros planetarios orbitando a HR8799.
Los astrónomos han sabido desde hace una década a través de técnicas indirectas que el Sol no era la única estrella con planetas orbitando.
“Pero por fin tenemos una imagen de todo un sistema”, dijo Macintosh. “Este es un hito en la búsqueda y caracterización de los sistemas planetarios alrededor de estrellas”.
Los planetas están a 24, 37 y 67 veces la separación entre la Tierra y el Sol respecto a su estrella madre. El planeta más alejado en el nuevo sistema orbita justo dentro de un disco de restos polvorientos, similares a los producidos por el Cinturón de Kuiper en nuestro Sistema Solar (justo más allá de la órbita de Neptuno a 30 veces la distancia entre la Tierra y el Sol).
“El disco de polvo de HR8799 se mantiene como uno de los más masivos en órbita alrededor de una estrella en un radio de 300 años luz de la Tierra “, dijo Ben Zuckerman de UCLA.
La estrella madre es una conocida estrella azul de tipo A. Estas estrellas son habitualmente ignoradas en los estudios de fotografía directa terrestre dado que ofrecen un contraste poco favorable entre la brillante estrella y el tenue planeta. Pero tiene una ventaja sobre nuestro Sol: Al inicio de su vida, pueden retener pesados discos de material de formación planetaria y por tanto formar planetas más masivos con separaciones más amplias que son más fáciles de detectar. En el reciente estudio, la estrella también es joven – menos de 100 millones de años – lo cual significa que los planetas aún están brillando con el calor de su formación.
“Observar estos planetas de forma directa – separando su luz de la de la estrella – nos permite estudiarlos como individuos, y usar la espectroscopía para estudiar sus propiedades, tales como temperatura o composición”, dijo Macintosh.
Durante los últimos 10 años, se han usado distintas técnicas para encontrar más de 300 exoplanetas. Pero estos métodos tienen limitaciones. La mayoría de ellos deducen la existencia de un planeta a través de su influencia en sobre la estrella a la que orbitan, pero no dicen en realidad nada a los científicos sobre el planeta aparte de su masa y órbita. Segundo, las técnicas están limitadas a una separación estrella-planeta moderada, normalmente menos de 5 unidades astronómicas.
“La comparación detallada con modelos teóricos de la atmósfera confirman que los tres planetas tienen atmósferas complejas con nubes de polvo atrapando y re-irradiando parcialmente el calor de escape”, dijo el astrónomo del Observatorio Lowell, Travis Barman.
Una pantalla de plasma (Plasma Display Panel – PDP) es un tipo de pantalla plana habitualmente usada para grandes TV (alrededor de 37 pulgadas o 940 mm.). Consta de muchas celdas diminutas situadas entre dos paneles de cristal que contienen una mezcla de gases nobles (neón y xenón). El gas en las celdas se convierte eléctricamente en plasma el cual provoca que los fósforos emitan luz.
El aerogel es una substancia coloidal similar al gel, en el cual el componente líquido es cambiado por un gas, obteniendo como resultado un sólido de muy baja densidad (3 mg/cm3 ó 3 kg/m3) y altamente poroso, con ciertas propiedades muy sorprendentes, como su enorme capacidad de aislante térmico.
Este material está generalmente compuesto por un 90% a un 99,8% de aire, es mil veces menos denso que el vidrio y unas tres veces más denso que el aire. Familiarmente se le denomina humo helado, humo sólido o humo azul debido a su naturaleza semi-transparente, sin embargo, tiene al tacto una consistencia similar a la espuma, o foamy. Posee un índice de refracción de 1,0, muy bajo para un sólido. La velocidad del sonido a través de él es muy baja, 100 m/s.
Historia
Esta sustancia fue creada por Samuel S. Kistler en 1931, como resultado de una apuesta entre él y Charles Learned, sobre quién podría reemplazar el líquido de un tarro de mermelada por gas sin que el volumen de este disminuyera. El primer resultado que se obtuvo fue el gel de sílice.
El aerogel se puede fabricar a partir de muy diferentes materiales; las investigaciones de Kirstler consistían en aerogeles basados en sílice, alúmina, óxido de cromo, estaño y carbono.
Usos
El aerogel tiene muchas aplicaciones comerciales, aunque principalmente ha sido utilizado como aislante térmico en las ventanas de los edificios de oficinas, en las que sus propiedades son utilizadas para evitar la pérdida de calor o frío. Su aspecto es fantasmagórico y tiene una resistencia considerable ya que soporta más de 1000 veces su peso.
El uso más obvio de los aerogeles es como aislante térmico ultraligero para estructuras aéreas, lo que permitiría a estas flotar indefinidamente en el aire. El pabellón de los Estados Unidos en la Feria Universal de Montreal es una cúpula geodésica tan ligera, que una diferencia de temperatura entre el aire del interior con el exterior la haría flotar. El gran problema de crear y conservar esta diferencia en una esfera de treinta y tantos metros de diámetro se resuelve con un aerogel traslúcido que no permite la fuga de calor y sí la entrada de radiación solar, como un cristal, con lo que se aumenta la flotación indefinidamente mientras le dé el Sol, y dada la ligereza del material de la “piel” de la cubierta sería masa de flotación en vez de peso. Incrementando el diferencial de temperatura interior exterior al elevarse en la atmósfera un ejemplo partiendo desde un punto cálido en la superficie y elevándolos hasta los ocho mil metros tendríamos diferencias de temperatura de 80 ºC. Una estructura así flotaría y produciría un excedente de energía útil inagotable.
El aerogel puede servir como parachoques de automóviles, pues amortigua los golpes en un 89% de intensidad.
Una combinación de los fondos del multimillonario Paul Allen de Microsoft y la ley de Moore, hacen probable que los humanos tengamos contacto con extraterrestres inteligentes dentro de los próximos 17 años.
Seth Shostak, astrónomo jefe del proyecto SETI , que durante décadas se ha dedicado a escuchar frecuencias de radio en el universo, indica que si las señales de extraterrestres inteligentes pudieran ser captadas por las antenas existentes, sin duda escucharíamos a seres tales extraterrestres.
Según Seth Shostak, en 2025, es decir en 17 años, la denominada ley de Gordon Moore, fundador de Intel, habrá acelerado el desarrollo del hardware a niveles tan avanzados, que sumado al telescopio Telescope Array, del cofundador de Microsoft Paul Allen, harán posible escuchar a 500 años luz en el espacio. El astrónomo indica que en tal rango de distancia existe vida inteligente.
El astrónomo Frank Drake fundó en la década de 1960 lo que se convertiría en el proyecto SETI, que por décadas perteneció a la NASA. Actualmente, el proyecto SETI es el mayor proyecto GRIS en su tipo, en que millones de PC de particulares están conectadas en red, analizando con su capacidad de cálculo disponible las señales que captan las antenas desde el espacio.
11.000 años de antigüedad contemplan al templo más antiguo del mundo, cerca de la ciudad de Urfa, al sudeste de Turquía.
Un inmenso templo ha sido descubierto por arqueólogo alemán Klaus Schmidt, que lo ha bautizado como Gobekli Tepe.
Schmidt que lleva trabajando en el mismo más de una década ha descubierto todo tipo de piedras esculpidas, pilares, piedras, que forman círculos, anillos de forma similar y en el centro dos grandes piedras en forma de T.
El pilar más grande tiene casi 5 metros, y pesan entre siete y diez toneladas. La mayoría están lisos, pero otros tienen tallas de leones, escorpiones, zorros y buitres.
Se cree que era un lugar religioso y su datación se ha realizado por asociación, ya que en él se han descubierto herramientas líticas de un estilo similar a otros yacimientos ya datados en unos 11 mil años de antigüedad.
Schmidt ha realizado algunas dataciones con carbono 14, limitadas, pero que también se acercan a esa fecha.
El Aterrizador de Marte Phoenix no se ha comunicado desde el 2 de noviembre, y los ingenieros de la misión asumen que el vehículo está completamente sin energía ahora. Por tanto, en una conferencia de prensa, los directores de la misión anunciaron que la misión Phoenix se da oficialmente por concluida. “En este momento estamos bastante seguros de que el vehículo no estará disponible por más tiempo, y declaramos el final de la misión”, dijo Barry Goldstein, director del proyecto Phoenix. “Este vehículo ya nos ha sorprendido antes, y aún estamos a la escucha. Intentaremos comunicarnos con Phoenix, pero nadie espera volver a escucharla de nuevo. Estamos absolutamente orgullosos de lo que ha logrado. Hemos logrado todos los objetivos científicos y algunos más”.
Pero aún hay cosas por llegar desde Phoenix, dado que ahora los científicos pueden centrarse por completo en analizar los datos científicos retornados por el aterrizador. ¿Podría Phoenix haber encontrado posibles sustancias orgánicas en Marte?
Peter Smith, Investigador Principal de Phoenix, no descarta la posibilidad. “Aún no hemos analizado los datos a ese nivel”, comenta. “Estas son señales sutiles. Tenemos los conjuntos de datos que podrían revelarlo. Pero en realidad hasta que no hagamos el trabajo, no podremos decir que lo encontramos…Aún mantengo algo de esperanza en esto. Es verdaderamente una cuestión de lo que es verdad en Marte, y estamos intentando asegurarnos de que tenemos la respuesta correcta y no nos apresuramos con un análisis rápido. Este es un tema bastante complejo y los conjuntos de datos muy complicados en lo que concierne a compuestos orgánicos”.
Las pruebas realizadas por Phoenix no revelan los terrenos ácidos que Smith y su equipo esperan encontrar, pero sí sales alcalinas y los percloratos, que son posibles fuentes de energía y nutrientes para los microbios. Smith no cree que haya nada vivo en Marte actualmente, es demasiado frío. “Es posible que en un periodo más cálido y húmedo de Marte, pudiese haber habido algo habitable”, dijo.
Como se previó, el declive estacional en la luz solar del lugar de aterrizaje ártico no proporciona la suficiente luz solar para que el conjunto solar recupere la energía necesaria para cargar las baterías que hacen funcionar los instrumentos del aterrizador. Y una tormenta de polvo en el lugar del aterrizaje hizo que la luz solar bajase aún más, finalizando la misión un poco antes de lo que el equipo había esperado.
Aunque Goldstein no descarta cualquier posibilidad de re-contacto con el aterrizador el próximo año, cuando la primavera vuelva a Marte, dice que no es muy probable. “Para la ventana de tiempo de mediados de octubre (2009), debería haber suficiente luz solar incidiendo sobre el conjunto solar para crear energía”, comentó. “Pero es altamente improbable que el vehículo vuelva. Estará encajado en hielo de CO2, en temperaturas por debajo de –150º C. Los conjuntos solares probablemente se romperán y caerán del vehículo,… los componentes electrónicos se volverán quebradizos y se romperán, por lo que el cableado de abordo no funcionará. Pero este vehículo se ha comportado de una forma tan superlativa, que volveremos a mirar en octubre”.
La pregunta es bien simple. Imaginemos que tengo un ‘software’ o un ‘hardware’ que sólo, única y exclusivamente funciona con un sistema operativo que el fabricante ha dejado de vender. El funcionamiento de mi empresa depende exclusivamente de ese sistema operativo para que determinado software y hardware funcionen. Y se me han roto 3 ordenadores por lo que me he comprado otros 3 nuevos. Me pongo en contacto con el fabricante de dicho sistema operativo y me dice que ya no me lo vende, que me vende una actualización que es mucho mejor pero que a mi empresa no le vale. ¿Es lícito que copie o ‘piratee’ ese sistema operativo que no me quieren vender? Si no es legal, ¿que hago? ¿Cierro la empresa?
¿Por qué está desnudo el emperador? Las preguntas aparentemente más simples son las más difíciles de contestar. Y la cuestión de esta semana es posiblemente la más enrevesada que nos han planteado hasta la fecha.
El internauta, empresario y usuario de ‘software’, está atrapado en un nudo gordiano. La tecnología que hacía progresar su empresa se ha convertido con el tiempo en una rémora, y considera la ‘piratería’ como única alternativa liberadora. El problema, como siempre, es ver hasta qué punto puede considerarse ‘piratería’ la copia de una obra retirada del mercado por la simple codicia del fabricante.
El verdadero problema de nuestro internauta es la mentalidad que han inculcado al gran público los torquemadas de la propiedad intelectual. Hemos llegado a un punto en que el simple ejercicio de un derecho causa miedo. Y cuando el miedo a una demanda por uso ilegal del software puede llevar a un empresario a plantearse el cierre de su empresa, es que hemos tocado fondo.
Ante todo, tranquilidad. Olvídense de la publicidad, y sobre todo, olvídense de la letra pequeña de los “contratos de licencia de usuario final”. Vayamos a la ley con mayúsculas.
Aunque lo que me pide el cuerpo es cortar el nudo, vamos a intentar desatarlo.
Derechos de autor y derecho ‘de autor’
Una cosa son los derechos de autor, y otra el derecho ‘de autor’: dícese de aquellas leyes hechas a medida y por encargo. Tal es la triste situación de nuestra vigente normativa en materia de propiedad intelectual: una ley cosida a remiendos por políticos pusilánimes, incapaces en su torpeza de entender hasta qué punto el traje normativo se le ha quedado pequeño a la nueva sociedad de la información.
Nuestro empresario está agobiado, hasta el punto de pensar que la sustitución del ‘hardware’ invalida la licencia, cuando lo único inválido es el contrato de licencia en sí mismo, por entrañar un uso antisocial del derecho.
Todo nuestro sistema normativo responde a una arquitectura de pirámide, donde la eficacia de una norma depende de una norma superior. Y así nuestra vigente Ley de Propiedad Intelectual debe interpretarse a la luz del Título Preliminar del Código Civil, en cuyo Capítulo III, bajo el epígrafe ‘Eficacia general de las normas jurídicas’, podemos encontrar un artículo séptimo donde se dispone lo siguiente:
* 1. Los derechos deberán ejercitarse conforme a las exigencias de la buena fe.
* 2. La Ley no ampara el abuso del derecho o el ejercicio antisocial del mismo. Todo acto u omisión que por la intención de su autor, por su objeto o por las circunstancias en que se realice sobrepase manifiestamente los límites normales del ejercicio de un derecho, con daño para tercero, dará lugar a la correspondiente indemnización y a la adopción de las medidas judiciales o administrativas que impidan la persistencia en el abuso.
El artículo 14.5 de la Ley de Propiedad Intelectual establece, como parte integrante del derecho moral de autor, el derecho inalienable de éste a modificar su obra, pero con la coletilla “respetando los derechos adquiridos por terceros”. Y en el mísmo artículo 14, apartado 6, se establece que el autor puede retirar la obra del comercio, “por cambio de sus convicciones intelectuales o morales, previa indemnización de daños y perjuicios a los titulares de derechos de explotación”.
Dudo mucho que un juez sensato pueda considerar la codicia como “cambio de convicciones intelectuales o morales”: desde que el mundo es mundo, el pecado de avaricia es el principal motor del mercado. Y lo que valía para el zoco persa, sigue valiendo en el marketing de la boyante sociedad de la información.
El derecho a la copia
La Ley de Propiedad Intelectual regula en su Título VII el régimen jurídico de los programas de ordenador, extendiendo la protección de los mismos durante un periodo de setenta años desde el día 1 de enero del año siguiente al de la divulgación lícita del programa o al de su creación si no se hubiera divulgado.
Si la justicia es equilibrio, parece razonable plantearse que si la empresa autora del programa va a ostentar derechos durante setenta años, debería garantizarse a sus compradores el uso pacífico del mismo ‘software’ por un periodo equivalente. Aunque lo difícil será encontrar un ‘hardware’ que aguante setenta años: es lo que tienen los códigos, que siguen vigentes cuando las máquinas se oxidan.
Como contrapeso al derecho exclusivo del autor a autorizar la reproducción de su obra, el legislador dispone unos límites a los derechos de explotación del ‘software’. Y así se dispone en el artículo 100 de la Ley de Propiedad Intelectual lo siguiente:
* 1. No necesitarán autorización del titular, salvo disposición contractual en contrario, la reproducción o transformación de un programa de ordenador incluida la corrección de errores, cuando dichos actos sean necesarios para la utilización del mismo por parte del usuario legítimo, con arreglo a su finalidad propuesta.
* 2. La realización de una copia de seguridad por parte de quien tiene derecho a utilizar el programa no podrá impedirse por contrato en cuanto resulte necesaria para dicha utilización.
Nuestro empresario quiere pagar por su ‘software’, pero no le dejan. Miles de pequeñas empresas se encuentran en la misma situación: sólo necesitan un programa sencillo de gestión de ‘stock’ y facturación, y en tiempos de crisis no pueden asumir los costes de actualización y formación que genera un cambio de ‘software’. ¿Qué tienen que hacer? ¿Pasar por las horcas caudinas de un fabricante que sólo piensa en seguir vendiendo nuevas versiones, en muchas ocasiones peores que las antiguas?
Vamos a discutir la letra pequeña
Imaginemos que después de leer todo esto, nuestro empresario decide echarse al monte. Y un buen día, recibe el burofax de un enérgico y vigoroso letrado, al servicio de la multinacional de turno, amenazándole con fuego inextinguible, rechinar de dientes, cárcel y condenación eterna… si no se aviene a abonar una módica indemnización que, por supuesto, incluirá los honorarios del abogado demandante, del pasante del abogado demandante, y de la secretaria del pasante del abogado demandante.
Que no cunda el pánico. Las leyes de verdad están precisamente para eso, para poner en su sitio a la pantomima de los contratos de mentirijillas.
Si las cosas se ponen feas, nuestro empresario deberá acudir a su abogado de confianza, llevarle el burofax y el “contrato de licencia de usuario final”, y recordarle lo que dispone el artículo 7 de la Ley 7/1998, sobre condiciones generales de la contratación:
No quedarán incorporadas al contrato las siguientes condiciones generales:
* a. Las que el adherente no haya tenido oportunidad real de conocer de manera completa al tiempo de la celebración del contrato o cuando no hayan sido firmadas, cuando sea necesario, en los términos resultantes del artículo 5.
* b. Las que sean ilegibles, ambiguas, oscuras e incomprensibles, salvo, en cuanto a estas últimas, que hubieren sido expresamente aceptadas por escrito por el adherente y se ajusten a la normativa específica que discipline en su ámbito la necesaria transparencia de las cláusulas contenidas en el contrato.
Y hasta aquí llegan las leyes. Quizás el verdadero consejo que habría que darle a nuestro empresario es que se pase de una vez al ‘software’ libre. Porque como alguien ya olvidado dijo alguna vez, la libertad sólo es de aquél que posee su propio código.
La fibra óptica es un hilo de ondas en forma de filamento degradado, generalmente de vidrio, aunque también puede ser de materiales plásticos. La fibra ocular es capaz de dirigir la luz a lo largo de su longitud usando la reflexión total interna. Normalmente la luz es emitida por un láser o un LED.
Las fibras son ampliamente utilizadas en telecomunicaciones, ya que permiten enviar gran cantidad de datos a gran velocidad, mayor que las comunicaciones de radio y cable. También se utilizan para redes locales. Son el medio de transmisión inmune a las interferencias por excelencia. Tienen un coste elevado.
¿Cuántas veces ha pasado usted horas trabajando con el máximo esfuerzo sobre un problema cuya solución parece imposible, y después de tomar un descanso resuelve fácilmente el problema, en ocasiones tras sólo algunos minutos analizándolo de nuevo?.
Aunque esto es realmente un fenómeno común, hasta ahora la manera en que sucede ha sido incierta. Ahora, una nueva investigación demuestra que la respuesta es más compleja que tener simplemente un “momento de inspiración”.
La nueva investigación, dirigida en parte por el profesor Adam Galinsky de la Universidad del Noroeste, sugiere que el pensamiento inconsciente trae por resultado la solución creativa de los problemas por medio de un proceso en dos pasos.
Según Galinsky y los psicólogos Chen-Bo Zhong de la Universidad de Toronto, Canadá, y Ap Dijkstererhuis de la Universidad Radboud en Nijmegen, en los Países Bajos, las distracciones pueden ser útiles para dar con soluciones creativas a problemas difíciles, pero deben ser seguidas por un período de pensamiento consciente que nos permita percatarnos de esas soluciones y poder así aplicarlas. Por otra parte, aunque las distracciones son útiles para solucionar los problemas difíciles, en general suele ser mejor permanecer concentrados en encontrar la solución cuando estamos trabajando sobre problemas más fáciles.