La bombilla eléctrica incandescente, uno de los grandes inventos del siglo XIX, tiene sus días contados: el desarrollo de nuevas tecnologías de iluminación hará que en un futuro no muy lejano, se transforme en un objeto del pasado.
Recientemente, una empresa galesa recibió una subvención de más de US$720.000 del Carbon Trust (un organismo independiente creado por el gobierno británico para incentivar la transición hacia una economía más baja en emisiones de CO2) para desarrollar una tecnología que promete ser 2,5 veces más eficiente que las lámparas de bajo consumo de hoy día.
Además, esta tecnología desarrollada por la empresa Lomox Ltd y que se conoce como OLED (siglas en inglés de diodo orgánico de emisión de luz) tiene infinitas aplicaciones: puede utilizarse como pintura incandescente, papel mural emisor de luz o como pantalla de televisor o de teléfono celular, entre muchos otros ejemplos.
Lo que Lomox Ltd. creó en su laboratorio son unas sustancias químicas que pueden aplicarse en forma de solución sobre cualquier objeto, y que cuando son atravesadas por una corriente eléctrica generan una reacción química que produce luz. Lee el resto de esta entrada »
El consumidor no se ha dado cuenta del todo porque en las tiendas se pueden seguir vendiendo hasta que se acaben las existencias, pero las bombillas incandescentes de 100 vatios, es decir el modelo más potente de las lámparas de toda la vida, son cosa del pasado. Desde el pasado martes 1 de septiembre, han dejado de fabricarse y distribuirse en la UE.
Schubert y Jong Kyu Kim, de Rensselaer Polytechnic Institute, han hecho público un informe “Transcending the replacement paradigm of solid-state lighting”, en el que afirman que si todo el mundo cambiase las bombillas incandescentes por bombillas LED en un periodo de 10 años, se ahorrarían 1,83 billones de dólares.



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