Las fuerzas Casimir

Las fuerzas Casimir

Descubiertas en 1948, las fuerzas de Casimir son unas complejas fuerzas cuánticas que afectan sólo a objetos que están realmente cercanos. Son tan sutiles que durante la mayor parte desde los 60 años transcurridos desde su descubrimiento, los ingenieros las han ignorado sin problemas.
El problema viene ahora, que con la reducción de los componetes electronicos y mecanicos estas fuerzas ya empiezan a ser tenidas en cuenta, porque hacen que partes de estas micromaquinas, se queden pegadas entre si entorpeciendo el funcionamiento del conjunto.

Estas fuerzas son debidas a una partículas que constantemente aparecen en pares absolutamente de la nada, se aniquilan entre sí, y vuelven a desaparecer. No se sabe el porque de estas apariciones, pero ocurre en todo el universo. A modo de ejemplo imaginemos que estas particulas “virtuales” aparezcan de pronto entre las hojas de un libro. Al aparecer ocasionan una presión que conlleva que la hoja se desplace y consecuentemente se pegue a la hoja siguiente, sin que aparentemente, ninguna fuerza fisica sea la responsable de esto. Es similar a como funcionan las alas de aviones, en donde una menor presión encima del ala ocasiona que el avión sea “atraído hacia el cielo” y le permita volar.

Pero ahora, un equipo de investigadores del MIT (y en un trabajo relacionado, con investigadores de Harvard), crearon una manera para poder calcular el Efecto Casimir para cualquier objeto imaginable. Esto es lo importante, porque si bien el efecto Casimir hace que los cuerpos se atraigan, se pod´ria conseguir lo contrario, que se repelan.

Uno de los santos griales de la física de Casimir es encontrar geometrías donde puedas lograr repulsión en lugar de atracción. Y esto es exactamente lo que la nueva técnica permitió hacer a los investigadores del MIT. En un artículo distinto publicado en marzo, el físico Michael Levin de la Sociedad de Profesores de la Universidad de Harvard, junto con los investigadores del MIT, describieron la primera configuración de materiales que permiten a las fuerzas de Casimir provocar repulsión en un vacío.

Los físicos que usen esta nueva técnica deben aún fiarse de la intuición cuando diseñen objetos pequeños con propiedades útiles. “Una vez tengas una idea de las geometrías que causarán la repulsión, entonces [la técnica] puede decirte si habrá o no dicha repulsión”. Pero por sí mismas, las herramientas no pueden identificar las geometrías que generan repulsión.

Se me ocurren muchisimas utilidades para este descubrimiento, como por ejemplo lograr la ingravidez en nuestro planeta.