Luz sin bombillas

La bombilla eléctrica incandescente, uno de los grandes inventos del siglo XIX, tiene sus días contados: el desarrollo de nuevas tecnologías de iluminación hará que en un futuro no muy lejano, se transforme en un objeto del pasado. Recientemente, una empresa galesa recibió una subvención de más de US$720.000 del Carbon Trust (un organismo independiente creado por el gobierno británico para incentivar la transición hacia una economía más baja en emisiones de CO2) para desarrollar una tecnología que promete ser 2,5 veces más eficiente que las lámparas de bajo consumo de hoy día. Además, esta tecnología desarrollada por la empresa

Se busca reemplazo para la bombilla

El consumidor no se ha dado cuenta del todo porque en las tiendas se pueden seguir vendiendo hasta que se acaben las existencias, pero las bombillas incandescentes de 100 vatios, es decir el modelo más potente de las lámparas de toda la vida, son cosa del pasado. Desde el pasado martes 1 de septiembre, han dejado de fabricarse y distribuirse en la UE. Se aplica así una Directiva de la Comisión Europea destinada a retirar del mercado aparatos de alto consumo y escasa eficiencia energética. Se trata de un auténtico apagón incandescente, porque a las bombillas de 100 W seguirán

Las bombillas de más de 100 vatios desaparecen

Las bombillas incandescentes de más de 100 vatios desaparecerán del mercado de la Unión Europea (UE) a partir del próximo martes, lo que supondrá el primer paso hacia la eliminación total en 2012 de las lámparas incandescentes y de bajo rendimiento. En septiembre de 2010, desaparecerán del mercado las bombillas de más de 75 vatios y, un año después, se retirarán las que superen los 60 vatios para finalmente eliminar todos los tipos en 2012, tal y como aprobó la UE el pasado diciembre. Dentro del sistema de clasificación energética de la UE, que ordena los electrodomésticos desde la clase

Europa prohibe la bombila incandescente

La Unión Europea ha puesto fecha de caducidad a la bombilla incandescente, el año 2010. Durante la semana pasada los ministros de energía de la Unión Europea acordaron prohibir para el 2010 las bombillas incandescentes. Una medida que según la asociación ecologista WWF, permitirá a el viejo continente reducir su consumo energético de iluminación en un 60%, además de evitar la emisión de 30 millones de toneladas de CO2. En las casas las bombillas serán generalmente sustituidas por CFL, las cuales tampoco están exentas de problemas, ya que la cantidad de mercurio que contienen es de unos 2 miligramos, mil